El oficio de ama de casa

enero 6, 2009 aidegdev
Etiquetas:

En son de broma nos comentaba una compañera doctora se le había ido la “reina del hogar”, o sea; su sirvienta, por lo cual se encontraba desesperada pues no contaba ya con su “mano amiga” o ayudanta, y estuvimos de acuerdo las que platicábamos sobre ello, preferir enojarnos con nuestros respectivos esposos antes que con las sirvientas por temor a ser abandonadas por ellas.

La influencia ejercida es bien sabida por todos y aceptada aunque no siempre se esté de acuerdo ni con su idiosincrasia, ni su actitud, ni su personalidad, temperamento de la trabajadora; pero se tiene que adaptar uno a ella con tal de no prescindir de sus servicios.

Pongamos por ejemplo la contribución aportada por las nanas y sirvientas en la educación y comportamiento de los hijos, sobre todo cuando los padres se los dejan por completo a su resguardo -como ellos trabajan o atienden otros asuntos-, el caso es que no asisten en la casa y la empleada o algún familiar entonces viene sustituyéndolos.

Es un verdadero arte desde administrar el tiempo a partir de las primeras horas del día: levantarse, el desayuno, atender a los otros miembros en sus preparativos para salir al trabajo, a la escuela; acompañarlos a sus áreas de labores. Regresar a casa, hacer el quehacer o supervisarlo; sacudir, barrer, trapear, lavar, planchar, cocinar. Realizar algún  ejercicio o deporte. Ir de compras. Pagar los servicios; luz, agua, teléfono, banco, etc. Resolver pendientes de la calle como llevar los zapatos a componer, buscar un carpintero para el arreglo de las sillas, un albañil, impermeabilizador, herreros, fontanero. Comprar el cristal, el espejo, el cuadro, la planta, la extensión, los clavos, la ropa de cama, etc., etc., etc., que hagan falta. Volver por los hijos o el esposo de sus actividades; darles de comer, recoger la cocina y preparar la cena. Descansar. Recrearse escuchando música, cantando, bailando; viendo un programa de televisión, leyendo, platicando, jugando. Estudiar. Mantenerse informada de los acontecimientos a su alrededor y participar en lo posible. Pasear. Vacacionar.

Dosificar las fuerzas, la dedicación a cada tarea y no pretender querer hacer todo de un jalón, sino realizar lo ya programado y vaya surgiendo urgente, e ir poco a poco efectuando las otras labores al encontrar un tiempo específico para cada una de ellas, darles el seguimiento  e irlas completando. Desde cuidar la luz, el gas, el agua, elaborar la comida o asegurarse de su existencia en casa; ni mucha ni poca sino la suficiente para el número de moradores ¡y qué decir de los gustos de cada quién!

 

ama-de-casa-tarros 

Entry Filed under: Narración

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to comments via RSS Feed

Páginas

Categorías

Calendario

enero 2009
L M X J V S D
« Dic   Dic »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Most Recent Posts

 
A %d blogueros les gusta esto: